¡Confinados non stop!

       

Vivimos tiempos convulsos, de constante cambio y de nuevas rutinas cotidianas por el conocido Covid-19. Es momento de rehacer nuestro día a día con la idea impuesta y necesaria del confinamiento, con todas las consecuencias que ello conlleva para nuestra salud.

¡Confinados non stop!

Vivimos tiempos convulsos, de constante cambio y de nuevas rutinas cotidianas por el conocido Covid-19. Es momento de rehacer nuestro día a día con la idea impuesta y necesaria del confinamiento, con todas las consecuencias que ello conlleva para nuestra salud.

No es una opción salir a la calle y poder realizar ejercicio físico para mantenernos activos tanto física como mentalmente. Así pues, debemos tomar medidas al respecto para mitigar al máximo los efectos nocivos del sedentarismo. Ya sea desde un aspecto nutricional y de actividad física, nuestras necesidades calóricas han disminuido drásticamente. En cambio, sobre seguro mantenemos el número de comidas diarias con ingestas similares, con la contrapartida de que nos movemos menos, y por tanto nuestro desgaste también es inferior.

¿Qué ocurre con los excedentes? Es obvio, nuestro organismo poseía un metabolismo activo que empieza a ralentizarse tras varios días y semanas de leve actividad e inicia un proceso de superávit calórico que acumulará metabólicamente en el organismo como grasas en gran parte. Pero no solo es un problema de balance energético, la inactividad física es un serio problema en detrimento de la salud por el efecto domino que genera en el cuerpo. Aumentando el riesgo de empeorar biomarcadores saludables o descuidar aquellos que tenemos al límite de lo recomendable.

Como hablamos en nuestro artículo anterior (link artículo), mencionamos las recomendaciones de actividad física en tipo y tiempo por la OMS, con las consecuencias negativas para nuestra salud en caso de no lograrlas. Y por supuesto, este momento de confinamiento pone en un alto riesgo no cumplir con dichos mínimos, además de aumentar el tiempo de sedestación por teletrabajo, ocio y hobbies como pasatiempo.

Nuestro consejo para evitar la disminución de las bondades de un estilo de vida activo, es marcar unas pautas en el horario donde cada actividad quede recogida
en un plan de acción saludable. Con menor ingestas (https://www.greenoasis.es/blog/control-de-peso-sentido-comun-y-equilibrio) y un tiempo específico para moverte en casa con sentido, bajo las indicaciones de profesionales del ejercicio físico (http://colefcafecv.com/plan-de-acciones-covid-19/)

De esta manera, el objetivo en este periodo de transición hacia la vuelta a la normalidad, debemos precisamente buscar mantenerla en la medida de lo posible. Igualmente puede ser una época que sirva para proponernos nuevos retos en beneficio propio y que posteriormente sean asentados. Pues no hay que olvidar que el movimiento es vida, y que hay que dar vida a los años y no solo años a la vida.

Dr. Javier Villar Aura
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y Deporte
Master en Nutrición Deportiva

Publicado el 14/4/2020

       

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